Luis Brea (Oviedo, 01/03/19. La Salvaje)

Pues tal cual. Solo. Bueno, con americana y una de sus gorras. Así  se plantó Luis Brea en El Refugio de La Salvaje delante de un público que nunca lo verá más cerca. Pegado del todo. Vestido y desprotegido. Sin humo, sin luces de colores. Sin mucho más que una guitarra y su talento.

Y es que fue así, como os lo cuento. La gente empezó callada, porque parece que de esta forma,  tan al lado, dé un poco de vergüenza intentar acompañarle, pero ya se sabe que los músicos tienen algún poder oculto que hace que las personas canten cuando suben las cejas o levantan la mirada, y el señor cantante las movió. lo pidió.. .Y el público se abandonó a sus canciones, a sus letras salpicadas de humor y la dulce chulería de las afueras.

Luis Brea canta muy bien. Escribe muy bien. Es majo, agradable, agradecido, cariñoso y hasta contó que se había ganado una multa de Hacienda. Y el público, comprensivo, hubiera pagado a escote. Porque Hacienda somos todos y la música consigue eso que no consigue casi nada: ablandar el corazón y la cabeza.

Cantó Supermariachi pero no cantó Usted se encuentra aquí. Faltó un pelo para que volviera al escenario. Pero casi mejor. Nos la deja pendiente para la próxima. Me encanta esta parte. 

Foto tomada por Lolaila.

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